Actualizaciones probadas antes de aplicarlas
Núcleo, plantilla y extensiones se actualizan en un entorno de pruebas y se pasan a producción cuando comprobamos que checkout, formularios y zonas privadas siguen funcionando.
Una web que nadie revisa envejece deprisa: los plugins quedan desfasados, los formularios dejan de enviar correos y el hosting acumula avisos que nadie lee. El mantenimiento web es el trabajo silencioso que evita todo eso.
En Nemiweb nos ocupamos de las actualizaciones, las copias de seguridad, la vigilancia del rendimiento y los cambios del día a día, con un responsable asignado al que puedes escribir directamente. Cada mes recibes un informe donde ves qué se ha tocado, qué incidencias han aparecido y qué conviene planificar. Sin permanencia y con horas de soporte incluidas para las peticiones habituales.
Contratar a una empresa de mantenimiento web en lugar de resolverlo internamente cambia dos cosas: la responsabilidad deja de recaer en alguien que ya tiene otro trabajo, y las incidencias pasan a tener un procedimiento en lugar de una improvisación.
Trabajamos con un inventario de tu instalación (versiones, extensiones, accesos, proveedor de hosting y dominio) para no depender de la memoria de nadie. Si mañana cambias de equipo interno o de agencia, la documentación te acompaña.
Núcleo, plantilla y extensiones se actualizan en un entorno de pruebas y se pasan a producción cuando comprobamos que checkout, formularios y zonas privadas siguen funcionando.
Archivos y base de datos se copian a un almacenamiento externo al hosting, y periódicamente restauramos una copia para confirmar que sirve.
Revisión cada pocos minutos de la disponibilidad, con aviso al equipo antes de que te lo diga un cliente, y control de la caducidad del certificado.
Textos, imágenes, precios, nuevas entradas, banners o un apartado nuevo: las peticiones habituales entran dentro del plan mensual.
Seguimiento de errores 404 y 500, redirecciones mal configuradas y páginas huérfanas tras cambios de estructura.
Un documento breve con el trabajo hecho y las recomendaciones del mes, más contacto por correo, teléfono o WhatsApp con la persona que lleva tu proyecto.
Revisamos el estado real de la instalación, el hosting y las copias existentes, y te entregamos un listado de lo urgente y lo aplazable.
Antes de empezar la rutina mensual dejamos la base sana: versiones al día, copias funcionando y errores heredados corregidos.
Calendario fijo de actualizaciones, comprobaciones y atención de peticiones, con ventana pactada para los cambios sensibles.
Cada tres meses repasamos contigo el histórico de incidencias y decidimos qué mejorar en los próximos meses.
Los cambios pequeños son los que más se acumulan: una tarifa nueva, el horario de agosto, la foto del equipo que ya no está, la ficha de un producto descatalogado. Cuando no hay nadie asignado, esas tareas se posponen y la web acaba contando algo que ya no es cierto.
Dentro del plan de mantenimiento incluimos horas de actualización de contenidos. Nos envías el texto o la referencia por correo y lo publicamos respetando el estilo de la plantilla: jerarquía de titulares, imágenes con el peso y el formato adecuados, texto alternativo y enlaces internos coherentes. Si el cambio afecta a una página que recibe visitas, mantenemos la URL o preparamos la redirección para no perder el tráfico existente. También podemos trabajar con un calendario: publicaciones periódicas, actualización de fichas por temporada o revisión anual de las páginas legales y de contacto.
Cuéntanos cada cuánto necesitas cambios y ajustamos las horas del plan.Cambiar de alojamiento sin perder datos es un trabajo de preparación más que de prisa. Antes de tocar nada hacemos un inventario completo: versiones, bases de datos, cuentas de correo asociadas al dominio, certificados, tareas programadas y redirecciones activas.
El traslado se hace primero a una copia de prueba en el servidor nuevo, donde comprobamos formularios, pasarela de pago, zonas de acceso privado y correos transaccionales. Solo cuando todo responde igual que en el origen cambiamos los DNS, con el TTL bajado con antelación para acortar la propagación. Mantenemos el servidor antiguo activo unos días como red de seguridad y vigilamos los registros de error durante la primera semana. Al terminar recibes las credenciales nuevas y un documento con la configuración final, para que el conocimiento no quede solo en nuestro lado.
Si estás valorando un cambio de hosting, revisamos tu caso antes de decidir.El hosting es el servidor donde vive la web; el mantenimiento es el trabajo sobre el software y los contenidos que hay dentro. Un buen hosting no actualiza tus plugins ni corrige un formulario que ha dejado de enviar.
No. Trabajamos sobre el alojamiento que ya tengas. Solo proponemos un cambio si el servidor limita algo concreto, y en ese caso te explicamos el motivo y el coste antes de mover nada.
No. El servicio es mensual y puedes darlo de baja avisando con treinta días. Al finalizar te entregamos accesos, documentación y una copia completa.
La monitorización avisa igualmente y actuamos según el plan contratado. En los planes con soporte ampliado atendemos caídas fuera del horario de oficina.
Revisamos tu instalación sin compromiso y te enviamos un presupuesto con el alcance por escrito.
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