Cambios de contenido y diseño
Nuevas secciones, páginas, banners y actualizaciones de textos e imágenes dentro de tu plantilla.
Squarespace se encarga del servidor y de las actualizaciones del sistema, pero no de tu contenido, tu SEO ni tu conversión. Ahí es donde la mayoría de webs Squarespace se quedan estancadas.
Nuestro mantenimiento se centra en lo que sí depende de ti: mantener el diseño coherente, optimizar imágenes y tipografías, ajustar el SEO de cada página, revisar formularios y automatizaciones, y aplicar personalizaciones con CSS o code injection cuando la plantilla se queda corta.
Nuevas secciones, páginas, banners y actualizaciones de textos e imágenes dentro de tu plantilla.
Personalizaciones que la plantilla no permite de serie, aplicadas de forma limpia y documentada.
Títulos, descripciones, URLs, alt de imágenes, sitemap y conexión con Search Console y Analytics.
Compresión de imágenes, control de fuentes y limpieza de scripts de terceros que ralentizan la carga.
Gestión de DNS, renovaciones, SSL y configuración de correo profesional.
Revisión de formularios, Mailchimp, reservas Acuity y píxeles de seguimiento.
Squarespace mantiene la plataforma, no tu proyecto. El mantenimiento cubre lo que la plataforma nunca hará por ti: publicar contenido nuevo, corregir el SEO de cada página, adaptar el diseño a campañas, comprobar que los formularios llegan y evitar que scripts de terceros hundan la velocidad.
Sí, mediante CSS personalizado y code injection en los planes Business o Commerce. Documentamos cada bloque de código para que otra persona pueda mantenerlo en el futuro y evitamos hacks que rompan al cambiar de versión de plantilla.
Squarespace no ofrece un botón de restauración completa, así que trabajamos con duplicados del sitio antes de cambios importantes, exportación periódica del contenido y un registro de las personalizaciones de código. Así podemos revertir un rediseño sin partir de cero.
Sí, siempre que se trabaje. La plataforma genera un HTML correcto, pero deja en tus manos títulos, descripciones, jerarquía de encabezados, textos alternativos y velocidad. Esos son justo los puntos que revisamos cada mes.
Sí. Hacemos migraciones con mapa de redirecciones 301 URL a URL, conservando estructura de contenidos y metadatos para minimizar la pérdida de tráfico durante la transición.